Ellas también cuentan

índiceEllas también cuentan es un libro de relatos editado por Baile del Sol que recopila relatos de las principales escritoras africanas.

Se trata de una antología que pretende dar visibilidad a escritoras africanas en diversos géneros: relato, poesía y ensayo aunque predomina el primero dejando un espacio meramente simbólico a los otros dos, especialmente al ensayo.

En mi opinión, se trata de un libro necesario ya que posiblemente conozcamos pocos nombres de escritoras del continente africano, más allá quizás de Toni Morrison o Chimandada Ngozi. Sin embargo, son muchas las que dan voz a otras mujeres a través de sus historias, a sus situaciones de violencia, de opresión, etc. pero también de fortaleza, valentía y capacidad de decisión.

Junto a este libro, también me gustaría mencionar un pequeño libro titulado Cálidas eran las noches de la escritora de Cabo Verde Dina Salústico que atrae por su sencillez, brmujernegraevedad (no son relatos de más de dos páginas) y que, al mismo tiempo, ahondan y se acercan a temas complejos como la relación entre madres- hijas, la rebelión de las mujeres o la desmitificación de la masculinidad tradicional.

Como ya sabéis, siempre invito a lecturas diferentes que nos aporten otra mirada o nos hagan reflexionar. Ellas también cuentan. No lo olvidemos.

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Literatura infantil diversa y tolerante

La educación es un pilar fundamental para poder producir cambios a nivel individual y colectivo.

malenaNecesitamos dar un vuelco a los mensajes que se reciben durante la infancia que perpetúan el machismo y la sociedad patriarcal y, que la mayoría de veces, se cierra a otras posibilidades u opciones de vida.

Os dejamos varios enlaces con lecturas que fomentan la diversidad, la pluralidad y la tolerancia.

4 cuentos infantiles para prevenir y detectar a tiempo el abuso sexual

12 libros LGTBI para niños y niñas tolerantes de todas las edades

Cambiemos el cuento, sigamos contando

El cuento del amor romántico

amorCuando era adolescente mi abuelo me decía que tenía que buscarme un buen novio, entiéndase bueno por algún médico, abogado o cualquier otra profesión bien considerada socialmente y que pudiera mantenerme. Mi padre me decía que era bastante antipática y que así quién me iba a querer. Después cuando tuve pareja estable su pregunta fue cuándo tenía pensado casarme. A mi madre, en cambio, le corría la prisa porque fuera madre porque ella quería se abuela y si no me resultaba demasiada molestia, quería tener un niño, que ha había criado a tres niñas.

Y junto estos, nos encontramos leyendo, escuchando música, viendo películas, series, publicidad que nos refuerzan estos mensajes. Entre imposiciones familiares y sociales, a nadie se le ocurrió preguntarme que deseaba yo porque el patriarcado ya se había encargado de decirnos a las mujeres cómo teníamos que vivir nuestra vida.

El amor romántico y la pareja es un tema que  resulta interesante de analizar en la literatura, uno de los referentes simbólicos, sobre los que construimos nuestras realidades. Leer nos permite darnos cuenta de lo difícil que es encontrar una novela sin una relación amorosa o que la trama no gire , sobre todo, si la mujer es protagonista en torno a un hombre. De hecho, cuando leemos con perspectiva feminista, por ejemplo El genuino sabor de Mercedes Cebrian nos damos cuenta lo interiorizado que tenemos las relaciones románticas: “Fíjate, una mujer protagonista y cuenta su vida, y no habla de hombres y no tiene una relación y no la busca. ¿Raro?”. No debería, pero nos llama la atención. Nos llama la atención porque precisamente desde los cuentos infantiles hasta gran parte de las novelas nos dicen que tenemos que querer a un hombre y casarnos.

Esto significa, como dice Coral Herrera, que el amor no es algo natural, se trata de una construcción socio-cultural atravesada por ideología y política y que puede variar según el tiempo, el contexto o la sociedad. También Mª Luz Esteban en su libro Crítica del pensamiento amoroso trata qué es el pensamiento amoroso, cómo se organiza la sociedad a través de él y qué implicaciones tiene para las mujeres. Además, explica cómo en las ficciones románticas como novelas o películas aparece casi siempre un amor patriarcal y capitalista, que van de la mano, y donde la clase y la raza juegan un papel importante.

El hecho de buscar pareja o desear disfrutar del amor no es en sí malo pero sí la imposición de que es necesario para ser una mujer completa o para ser feliz. Existen una serie de mitos románticos que van asociados a él y que nos perjudican especialmente a las mujeres, a las que se nos dice que en el amor todo vale, que es para siempre, que hay que esperar y que lograremos un cambio en nuestra pareja, entre otras cosas. Pero es un mensaje dañino. Y la literatura, a este respecto, aún necesita aportar más referentes diversos y variados en el tratamiento del amor y las relaciones de pareja (no sólo las heterosexuales).

mitos

En la mayoría de obras escritas por hombres, encontramos protagonistas masculinos. La mujer, cuando no es asesinada, es una comparsa al servicio de la misión que tiene que cumplir el protagonista. Podemos coger nombres al azar de escritores famosos desde Gabriel García Marquez hasta Mario Vargas Llosa y será difícil no escapar a este patrón.También debemos reconocer que muchas de las escritas por mujeres tratan el tema del amor como central y quizás no tantas como nos gustaría con un enfoque feminista.

Me parece interesante poder tomar conciencia de ello y leer de forma crítica y con mirada feminista:

  • ¿Qué papel juega la mujer en la novela?
  • ¿Busca el amor?
  • ¿Cómo se la describe? Personalidad, actitudes, etc.
  • ¿Qué tipo de relaciones se plantean?
  • ¿En que sé basan?
  • ¿Las mujeres sufren por esas relaciones?
  • ¿Aparecen uno o varios mitos del amor romántico?
  • Y cualquier otra pregunta que se os vaya ocurriendo y os haga sonar la alarma.

La obra Romeo y Julieta de Shakespeare, considerada como el sueño romántico a vivir de muchos enamorados (¿realmente sabrán de qué trata?) es lo peor que nos puede pasar. Dos jóvenes menores cuyo amor dura apenas 17 días porque él es asesinado y ella se suicida. ¿Queremos este tipo de amor en nuestra vidas?

Novelas clásicas como La Regenta, Madame Bovary o Anna Karenina aunque hablan de mujeres soñadoras, aburridas de sus matrimonios y con ansías de libertad u otro tipo de vida tienen un final trágico, lo que significa que, de alguna manera, se condena moralmente el intentar salir de las normas establecidas. Nos castigan.

Por otra parte, el relato La Mujer rota de Simone de Beauvoir es un buen texto para analizar muchos de los mitos románticos que se han establecido a nivel teórico. Una mujer que deja todo por amor y de repente se ve aceptando la amante de su marido en contra de su voluntad porque siente que no tiene nada, que su amor es para siempre para finalmente ser abandonada. Quizás sea en parte un poco el reflejo de algunos sentimientos de la autora que aunque tuvo una relación abierta con su pareja porque ambos eran partidarios de relaciones libres no pudo evitar pasar por momentos de sufrimientos y celos. ¿Es posible que no nos hayan enseñado a negociar? Marcela Lagarde da unas Claves feministas para la negociación en el amor.

libro_1350956844Existen algunas novelas, como Solos de Paloma Bravo que cuestiona las relaciones de pareja existentes, aquellas que se tienen por el mero hecho de miedo a la soledad. En esta historia, hay varios personajes que juegan papeles diferentes y especialmente interesante el de Ana: independiente, fuerte, crítica.

Parece ser que cuando se trata de amor, las mujeres sufren, incluso ser feministas no nos salva de caer en las trampas del amor romántico. En El albergue de las mujeres tristes, Marcela Serrano nos habla de varias mujeres que van a pasar una temporada a un albergue para resolver sus crisis sentimentales. Quizás, si hemos hecho una reflexión tengamos claro que queremos y qué no. En este artículo publicado en Pikara Magazine encontraréis una opinión al respecto: Lo que no queremos del amor.

Podríamos citar numerosos ejemplos de novelas con diferentes puntos de vista pero el artículo sería interminable. El objetivo es más bien, ofrecer unas nociones básicas,  empezar a indagar y a profundidad y a tener esos conceptos presentes en nuestras lecturas, analizarlos, ser críticos, buscar otra literatura y otras referencias, enseñar desde pequeñas otro tipo de cuentos. En la etapa adolescente pueden ser muy útiles los libros de Gemma Lienas: El diario violeta de Carlota, El diario rojo de Carlota y El diario azul de Violeta que abordan las relaciones sentimentales, la sexualidad la desigualdad y la violencia de género o el libro Si es amor, no duele de Ivan Lerreynaga y Pamela Palenciano. 

Se trata, en parte, como se explica en este artículo publicado en el blog Proyecto Kahlo de reapropiarnos del término amor y resignificarlo con una perspectiva feminista. Y, por supuesto, siempre en el amor cuidarnos: Cómo cuidarte cuando estás enamorada.

Algunas cuestiones importantes como el cuidado, la confianza, la comunicación se plantean en libros enfocados a las relaciones poliamorosas pero que pueden ser de utilidad para otro tipo de relaciones ya que muestran de forma positiva cómo gestionar conflictos, diferencias, los celos. Algunos de ellos son: Ética promiscua, (h)amor1, (h)amor2, Poliamor.

amorEn definitiva, de las lecturas que hacemos también se llena nuestro imaginario simbólico, así que parece buena idea leer de forma crítica y entender el mensaje que nos están transmitiendo. Porque el amor romántico no sólo puede doler, también mata; es el germen de la violencia que se ejerce contra las mujeres. Apoyar y buscar lecturas que fomenten y visibilicen diferentes tipos de relaciones amorosas y entre diferentes tipos de  personas y, desde luego, que no las juzguen, también nos ayudará a tener una perspectiva más amplia, respetuosa y tolerante.

Hagamos que el amor valga la pena también a través de la literatura.

La asexualidad en la literatura

Identificada con los colores gris, negro, blanco y morado no ha sido hasta 2013 cuando la asexualidad dejó de considerarse una patología.

200px-Asexual_flag.svgLa Red para la Educación y la Visibilidad de la Asexualidad (AVEN) define como Asexual a la persona que no experimenta atracción sexual hacia otras personas. No implica necesariamente no tener líbido o no practicar sexo o no poder sentir excitación o no poder enamorarse o no tener pasiones o no sentir deseo. De hecho, podemos encontrar demisexuales, que sienten atracción sexual cuando existe un lazo emocional o grisexuales que siente deseo de forma esporádica.

Además, posiblemente es la orientación sexual más invisibilizada porque vivimos en una sociedad hipersexualizada. Por un lado, el capitalismo, que siempre intenta convertir en mercancía aquello de lo que se pueda hacer caja. Y por otro, desde sexualidades más alternativas y disidentes el sexo sigue jugando un papel importante.

Irene Blanco y Sonia Tello en el artículo Asexualidad, ¿subversión definitiva? se sirven de ella para cuestionar la concepción biológica e innata del deseo sexual.

Este tema también está generando debate en los entornos feministas puesto que se trata de una orientación sexual no tenida en cuenta hasta ahora como menciona Guillén González en su artículo Asexualidad, ruptura epistemológica en el feminismo.

¿Y qué podemos saber de la asexualidad en la literatura? Evidentemente si no sabemos sobre ella o está invisibilizada puede que no la identifiquemos o que no se mencione, y ya sabemos la tendencia de la literatura patriarcal, en general, a referir uno tras otros los mismo estereotipos sin dar lugar a la diversidad. Aunque, después de rastrear un poco, hemos encontrado algunos ensayos y novelas  que en mayor o menor medida hablan de asexualidad.

Algunas obras sobre asexualidad y novelas con personajes considerados asexuales.

 

Ensayos

Asexualidad, ¿se puede vivir sin sexo? de Javier León Gómez.

Asexualidad: vivir sin sexo de Virginia Mendoza. En: (h)amor1

Asexualidad: un cuestionamiento extremo del deseo de Irene Blanco y Sonia Tello. En: (h)amor2

books-1082942_960_720Ficción

L’Envie (2013) de Sophie Fontanel.

Diario de una asexual de Lucía Lietsi.

La casa de los espíritus  de Isabel Allende.

Muerte entre poetas de Ángela Vallvey

Al faro. Virginia Woolf.

Para saber más: