La única esperanza

Fuimos, ya hace unos meses, mi amiga V. y yo al Espacio de Igualdad Feminista de Madrid para escuchar la presentación del libro La única esperanza de Danielle Nicole Mbume.

IMG_20180928_182723Fue un acto, organizado por la Asociación Día a Día África Libertad, asociación LGTBQ+I, muy emotivo y lleno de fuerza y ganas para continuar la lucha a favor de los Derechos Humanos.

Comenzó el acto con música procedente de Guinea Bissau, unos tambores de agua que eran el preludio de historias duras, no sólo la que contó Danielle, cuya experiencia es la que se relata en el libro, sino también las de sus compañeras de mesa: Silvia Hernández, trans-activista; Carol, una joven tímida que balbucea el castellano recién llegada a España, que fue arrestada en Camerún tan sólo por su orientación sexual; y una abogada de CEAR.

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La homosexualidad en países como Camerún  supone la cárcel, muchas veces, incluso, la muerte. Además, normalmente, ni la familia ni la sociedad  la aceptan y estas personas son humilladas continuamente y carecen de vida, de la vida que les gustaría porque tienen que vivir escondidas.

El encontrar asilo en España es una tranquilidad temporal para muchas, ya que como relata la propia Carol : ¿qué sucederá después? Pasado un año muchas mujeres han tenido que casarse con hombres o tienen niños para poder tener papeles, a pesar de ser lesbianas. El retorno a su país puede ser su sentencia de muerte. Pasan quizás ese año preocupadas puesto que aparentemente una ley les protege, pero como sucede con muchas leyes, una cosa es la teoría y otra la práctica.

La situación de la trans-activista Silvia Hernández tampoco es fácil. La sociedad no la reconoce, por un lado, como mujer, como madre (tiene un hijo de siete año) y, por otro lado, tampoco como persona. La siguen considerando una persona enferma a pesar de que la Organización Mundial de la Salud recientemente ha reconocido que la transexualidad no puede ser considerada una enfermedad.

Para ella, el no reconocimiento de derechos como a otra persona está suponiendo problemas con la educación, estigmas y confusión a los hijos/as. Por ser inconstitucional, no le pueden quitar la custodia de su hijo pero con frecuencia se recurre a triquiñuelas como alegar inestabilidad emocional. Sólo puede ver a su hijo una media hora a la semana y no en vacaciones.

La abogada, Paloma Favieres (si no recuerdo mal el apellido) también explicó la legislación existente en torno a asilo por orientación sexual. La primera ley que reconoce el asilo por esta cuestión es la Ley de 1984, reforzada por la Ley de Igualdad de 2007 y la segunda Ley de Asilo de 2009. Comenta también como a nivel jurídico es más fácil trabajar en países donde está penalizada la discriminación. Sin embargo, hay que tener en cuenta que donde no lo está, quien te penaliza es la sociedad.

libro-3d-Danielle-Nicole-MBoume-la-unica-esperanzaPor último, Danielle relata sus vivencias desde que tuvo que abandonar Camerún con 16 años para poder su vida como ella deseaba. Para ella, el libro es una forma de visibilizar las luchas, las injusticias y la esperanza de vivir sin miedo. Considera que es importante realizar primero una lucha o revolución personal y luego crear una cadena colectiva para pedir derechos.

Estas vivencias personales nos pueden acercar un poco más y mostrar empatía con las situaciones personales de muchas personas a las que no se les reconoce sus derechos y con las situaciones de abuso, maltrato, miedo, extorsión, violaciones, que tienen que sufrir para poder tener una vida digna.

Mujeres defensoras

Existen mujeres en el mundo, mujeres anónimas en muchos casos, que debemos visibilizar que luchan por la defensa de los derechos humanos, que arriesgan su índicevida para que, en algunas casos ellas mismas, en otros, otras personas, puedan tener los derechos que a todo ser humano le corresponde.

Según la AIETI, las mujeres defensoras suelen recibir amenazas o ser asesinadas por:

  • Difundir y comunicar.
  • Convocar manifestaciones.
  • Organizarse y actuar en comunidad.
  • Promover el fortalecimiento de los derechos humanos.
  • Brindar a apoyo a víctimas.
  • Iniciar acciones judiciales.
  • Buscar información.

Sabemos, por ejemplo, quizás lo que más nos ha llegado, la lucha por el territorio y el acceso a la propiedad de las tierras que trabajan por parte de las mujeres en Latinoamerica. Junto, a estas luchas, encontramos otras más.

En una charla a la que acudí a la Biblioteca Pública de Guadalajara sobre Mujeres Defensoras (un proyecto educativo y divulgativo de AEITI que estás recorriendo varios lugares), intervino, entre otras personas, Aleila Quintana, exiliada y refugiada en España por las continuas agresiones y amenazas de muertes que recibe en su país, Méjico.

¿Sabías que en Méjico son asesinadas al día 38 defensoras?

En este mismo país, Aleila Quintana mantiene una base de datos de personas desaparecidas. Entre 2003 y 2016 ha aumentado en un 300 % el unúmero de desapariciones, de las que un 80 % son mujeres y un 60 % menores. Y se pregunta, ¿qué estamos haciendo como personas para que este deje de suceder? ¿Qué sucede con la trata sexual, la trata para trabajos forzados, etc.?

índiceEn Colombia, Lula Gómez con su documental Mujeres al frente y el libro con el mismo nombre, también visibiliza la lucha de mujeres en este país, donde todas se encuentran amenazadas por la labor que están realizando. Se trata de siete mujeres que buscan una sociedad colombiana libre de violencia y promover cambios sin utilizar la violencia. Tanto el libro como el documental muestran las entrevistas realizadas a las siete, mujeres de diferentes lugares y procedencias, que crearon su propia manera de entender un mundo mujer y que han intentado devolver también a las mujeres el lugar que les corresponde en el mundo.

Otro libro  que también refleja el activismo y la fuere823eb14acd047ba8d7418abc77cf99dza de las mujeres es Zomo Newen que en mapudungun significa la fuerza de las mujeres. Es un libro compilado por Elisa García Mingo donde se recoge la experiencia vital de ocho mujeres mapuches, su lucha por los derechos de su comunidad y en especial por la de las mujeres mapuches en Chile.

Apoyemos y visibilizamos la iniciativa, la fuerza y la lucha de estas mujeres. Difundamos y no apoyemos proyectos que están en contra de los derechos humanos.

 

Activismo literario

Siempre he estado rodeada de libros. De pequeña, mi abuelo nos llevaba a mis hermanas y a mí a la biblioteca.  Mi madre leía asiduamente. Yo leía los libros que había en casa y los que tomaba prestados de la biblioteca. Muchas de las lecturas que recuerdo son novelas escritas por hombres, ninguna por mujeres. Al principio, no lo cuestiones, lo naturalizas, lo ves normal. ¿Por qué ocurre esto?images

Porque la cultura también es desigualdad. Porque la cultura a lo largo de la historia cuando no ha hecho desaparecer las aportaciones de las mujeres, las ha devaluado. Como dice la escritoray crítica literaria Mª Angeles Cabré:

La cultura actual sirve para legitimar el punto de vista, las preocupaciones, los intereses masculinos, que aparecen como más relevantes que los femeninos.

Cuando llega el feminismo a tu vida y te gusta leer una buena manera de aportar un granito de arena para propiciar el cambio en la cultura y reivindicar la equidad es el activismo literario.

  • Lee libros escritos por mujeres.
  • No compres libros escritos por hombres machistas (hay algunos que se les ve a la legua).
  • Recomienda libros índiceescritos por mujeres.
  • Apúntate a un club de lectura feminista.
  • Comenta y reflexiona con amigas, compañeras, familia sobre la invisibilización de las mujeres en la literatura.
  • Apoya eventos literarios donde aparezcan mujeres.
  • Investiga y conoce nuevas autoras.

Sé rebelde como lectora.

Despatriarcalización de los viajes

Si buscamos la definición de Viajar en varios diccionarios encontraremos algo parecido a trasladarse de un lugar a otro, generalmente distantes entre sí, o recorrer una ruta.

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Pero, si nos fijamos, esa definición no incluye el objetivo del mismo que, por otro lado, puede ser variado. Nos hemos preguntado alguna vez ¿con qué fin? Viajamos ¿para conocer otras culturas? ¿otras personas? ¿por diversión? ¿para aprender? ¿para abrir la mente?

Cualquiera de estos motivos, y muchos más, son los más habituales escuchar cuando alguien nos habla de sus viajes pendientes o de los ya realizados.

Sin embargo, si hacemos algo de autoreflexión y autocrítica, lo cierto, y no lo digo con intención de denostar los viajes (a mí también me gustan) es que a pesar de que se afirme que viajar te abre la mente, creo que no he conocido en la vida alguien que después de un gran viaje, de esos de los que se suele presumir, haya comentado cosas muy alejadas del típico turisteo o haya sufrido un cambio espectacular en su forma de entender la vida, de posicionarse y relacionarse con los demás.

Debemos reconocer que quizás se deba a que, en los últimos tiempos, los viajes no dejan de ser un producto de consumo más dentro del capitalismo. A nadie nos va a resultar extraño esa sensación de que todo el mundo quiere viajar, cuanto más lejos, mejor y porque hay que contarlo a las amistades y familiares. En pocas ocasiones nos paramos a pensar qué implicaciones tienen o qué significan para nosotras. Viajar se convierte en objeto de colección del que fardar delante de amistades.

Quizás muchas no somos más que meras turistas, lejos de esa idea romántica, bucólica y atractiva de las auténticas viajeras.

viaje3Siempre se ha hablado más de hombres viajeros y aventureros y son ellos los que han sido protagonistas sobre todo de este tipo de viajes para presumir. De hecho, en el pŕologo del libro Mujeres viajeras y intrépidas de Cristina Morató, Manu Legineche (prologuista) dice que a lo largo de la historia los hombres han realizado los llamados viajes ego-trip, es decir, viajes que sirven para alimentar el ego y presumir. Parece ser que las mujeres viajaban, desde hace tiempo, con otras intenciones diferentes a las de alimentar el ego. Este libro nos ayudará a descubrirlas.

También en un número de la revista Altair, dedicado a viajes y feminismo: A bordo del género: cruzando fronteras en la editorial se preguntaba, si ante esta cultura viajera masculina, heroica y competitiva, existe una forma femenina de viajar.

Como decimos, la hay pero debemos intentar que no la absorba ni el capitalismo ni el patriarcado.

“Así se invita a despatriarcalizar la cultura viajera y despojarla de estereotipos, alimentarla, nutrirla con narrativas diferentes a las que nos han vendido hasta ahora”.

A mí, me está haciendo pensar cómo replantearme viajar para evitar que sea, en la medida de lo posible, viajes atravesados por el consumismo y por la cultura masculina clásica porque es el modelo que seguimos  y porque, además, se nos han ocultado las crónicas de los viajes realizados por mujeres y no tenemos referentes femeninos apenas.

Algunos puntos a tener a cuenta son:

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  • ¿Con qué objetivo viajamos?
  • ¿Qué buscamos con ese viaje?
  • ¿A quién damos nuestro dinero? (hostales, restaurantes, ocio, cultura)
  • ¿Nos hacemos fotos con personas de lugar para presumir utilizando esa persona para nuestros fines?
  • ¿Tenemos ansia por ver cuantos más sitios, mejor pero sin realmente ser conscientes de si estamos aprendiendo algo de la cultura y de la gente del lugar más allá de estereotipos?

Quizás no sea fácil, pero puede ayudar la lectura de los viajes de otras mujeres a lo largo de la historia, que como siempre, han sido invisibilizados, a pesar de haber realizado logros y descubrimientos más impresionantes que algunos hombres. Y no solo para cuando viajamos en compañía, también si lo hacemos sola.

Un libroviaje3 para reflexionar, en líneas generales, sobre viajar, qué implicaciones tiene y qué significa, puede ser el ensayo de Patricia Almarcegui El sentido del viaje.

Además del libro mencionado de Cristina Morató y el de Patricia Almarcegui, nos pueden interesar estos libros, novelas y ensayos, que abordan los viajes desde puntos de vistas muy diferentes.

Tras la lectura de algunos de estos libros y varios artículos en Internet sacamos de primera mano los motivos de por qué las mujeres han querido viajar a lo largo de la historia, en muchas ocasiones, solas. Desde para vivir un sueño, para olvidar y sanar, aprender, seguir una obsesión, para voler a los orígenes, ganarse la vida, adquirir conocimientos, alargar la vida hasta para huir de la guerra, la represión o para la cooperación y la ayuda humanitaria. Y hace un par de siglos una viajera intrépida indicó también que para encontrar un hombre honorable.

También, si viajamos como activistas o en cooperación al desarrollo, es conveniente tener cuenta algunos aspectos que muchas veces olvidamos, embuidas en ese viajar coleccionista que nos vende la sociedad. Nos abrirán los ojos estos dos recursos: el blog de Elisa Coll, Revolution on the road, sobre viajar sola, activismo y feminismo y la guía A social media Guide for volunteers and travelers que da claves para no convertirnos en la típica salvadora blanca de la población de los lugares que visitamos cuando se viaja de cooperante.

viaje4Acabemos con lo que Pere Ortin denomina Homo turisticus occidentalensis (subespecie del Homo sapiens sapiens). Dice así, en un fragmento del Epílogo de la revista Altair mencionada con anterioridad:

“El Homo turisticus occidentalensis viaja sin el menor interés por conocer algo de lo que sucede en ese lugar al que llaman “destino”. Además, cree disponer de un salvoconducto en forma de guía que le evita mancharse en los conflictos que definen la contemporaneidad y olvida, por ejemplo, que en el lugar visitado no puede haber ni habrá placer, ni ocio, ni tampoco seguridad si no hay, primero antes que nada, menos desigualdad”.

Repensemos nuestros viajes y que sean feministas.

 

Mi cuerpo es mío

“Mi cuerpo es un campo de batalla” es un eslogan acuñado por la artista Barbara Kruge en 1989 que intenta mediante una metáfora explicar cómo el cuerpo de las mujeres se convierte en un lugar de violencias y agresiones y que sufre las mismas consecuencias y secuelas que podría sufrir un territorio en una guerra.

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No es la única que realiza una analogía de este tipo. Por su parte, Caroline Rice en su artículo Territorios Ocupados dice:

“La guerra contra el cuerpo de las mujeres es una guerra contra nuestro derecho a existir tal como somos, con todas nuestras imperfecciones y nuestros defectos, protuberancias, huecos, arrugas y líneas”.

Ante estas afirmaciones podemos ver que la violencia contra las mujeres, y contra el cuerpo en particular, surge de la cosificación que se da en las sociedades patriarcales y despojando a las mujeres de cualquier atisbo de humanidad, convirtiéndolas en muchos casos en objetos propiedad de los hombres.

Si nos paramos a pensar, ¿cuántas violencias contra el cuerpo de las mujeres somos capaces de nombrar?

Violación, canon de belleza (que supone adelgazar, cosméticos, depilación, cirugía plástica, anorexia, bulimia, etc.), aborto (se regula y se discute sobre el cuerpo de las mujeres pero no de los hombres), obesidad, agresiones sexuales, maltrato, mutilación genital femenina, menstruación, embarazo (violencia obstétrica), vejez (invisibilidad a partir de los 40), discapacidad, píldora anticonceptiva, pelo liso, piel blanca (personas negras y afroamericanas)

En la literatura, posiblemente nos sea fácil identificar en cualquier escena o descripción o una imagen estereotipada del cuerpo de las mujeres pero en este artículos os vamos a recomendar algunos libros escritos por mujeres que tratan especificamente estas cuestiones.

Mi cuerpo es un campo de batalla. Análisis y testimonios  es un libro del Colectivo Ma Colère que recoge testimonios de varias mujeres que cuentan su experiencia personal con su cuerpo: la gordura, la depilación, el cumplimiento de los cánones, etc. Incluye, además, el artículo que hemos mencionado más arriba Territorios ocupados.

Un libro que aborda la historia de la moda y de los canones de belleza así como el papel Divinasque desempeñan las modelos es ¡Divinas!: modelos, poder y mentiras de Patricia Soley-Beltrán, una ex-modelo que comenzó a investigar el significado del cuerpo, su papel en la sociedad y cómo se han ido utilizando las modelos para transmitir una determinada belleza en la sociedad occidental.

Junto a estos dos libros que enfocan su atención al cuerpo y los cánones no podemos dejar de mencionar el clásico de Naomi Wolf El mito de la belleza con frases tan reveladoras como “Una obsesiñon cultural con la delgadez femenina no tiene nada que ver con obsesionarse con la belleza femenina. Ees más bien una obsesión con la obediencia de las mujeres”.

La carneUn libro completamente diferente es La carne de Rosa Montero. Es un libro entretenido y ágil que le da un giro  a las relaciones heterosexuales de pareja donde al contrario de lo que habitualmente suele suceder la  mujer es mayor que el hombre. Una historia que nos hace pensar también sobre cómo se castiga el cuerpo de las mujeres a partir de determinada edad.

También podemos leer otros libros como Cuando comer era un infierno de Espido Freire, que no brilla por su calidad literaria pero sí encontramos testimonios de chicas jóvenes que sufrieron anorexia o bulumia debido a las exigencias del sistema patriarcal y de los canones de belleza o Stop Gordofobia y las panzas subversas que muestra la otra arista de la belleza: el terror a estar gorda o cómo hablamos y tratamos a personas que no cumplen los malditos estereotipos de belleza.

Si os interesa el tema de la menstruación, tema tabú donde los haya, podéis leer a Erika Irusta y Cartas desde mi cuarto propio.

índiceSin duda el tema de la belleza o de los cuerpos es lo que más abunda en la literatura, pero también podemos encontrar libros que tratan sobre la violencia institucional y la salud, algo realmente importante. En este sentido, podemos leer El encarnizamiento médico con las mujeres de Mercedes Pérez-Fernández y Juan Gervás y Mujeres, salud y poder de Carmé Valls-Llobet en los que veremos cómo muchas veces se juega con la salud de las mujeres y cómo se le impide tomar decisiones sobre su propio cuerpo.

¿Nos recomiendas más libros sobre está temática? ¿Alguno que te haya parecido especialmente bueno?

Declaraciones para feministas: “Si te arde, miratelo”

Un texto muy apropiado para reflexionar sobre los feminismos, las distintas opresiones y los privilegios que también tenemos algunas mujeres sobre otras.

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feministablancaHablemos mejor de feminismos y de movimientos feministas y/o transfeministas.

Bajemonos de la burra y no hablemos de un movimiento feminista único porque no existe.

Mi feminismo no se mide por todos los libros que me leí, aunque leyera muchos.

Mi feminismo no se mide por los colectivos, acciones, manifestaciones en la que participe. Ni si fue desde chikita… Aunque fuera así no importa, no es mi medida…

Mi feminismo no se mide porque vaya vestida de morado, ni tenga una estética concreta o llene mi indumentaria de chapas y consignas, aunque en su momento lo haya hecho.

Mi feminismo, el mío, solo mío, porque no pretendo yo tampoco ser la medida de nada y desprecio la fascinación por el poder, porque es un pilar más del problema, sea patriarcado, sea capitalismo, sea lo que sea…

Mi feminismo es más sencillo, pasa por cada día de mi vida ir…

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La amistad entre mujeres

Llegó un día en el que mi mejor amiga del instituto dejó de quedar conmigo. No tenía tiempo. La realidad: había conocido un chico y los chicos están por encima de las amistades.

También viví ese día en el que hablando con otra amiga, tenía muy claro que nuestras relaciones eran una jerarquía: primero la pareja; segundo, la familia; y tercero, si queda tiempo, las amigas. Espero que al menos tuviera tiempo para estar con ella misma.

Y no podía faltar el día glorioso de la amiga que se casa y que como ella misma afirmó “ya voy a tener el anillo de poder”. Sin comentarios.

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Evidentemente, nos guste o no, esto sucede. No siempre tiene que suceder de esta manera, puede haber otros motivos o pueden existir amistades que nunca se rompen. Pero no lo obviemos, el patriarcado nos quiere sin amigas. Siempre se nos ha dicho que las mujeres no podemos mantener una amistad y que nos peleamos por los hombres.  Y así ocurre en la literatura. La escritora Carmen G. de la Cueva cree que en la vida real las mujeres sí podemos ser amigas, de hecho, tenemos amigas pero la literatura no nos representa de ese modo.

Virginia Woolf en su ensayo Una habitación propia reflexiona sobre este tema:

“A Cleopatra no le gustaba Octavia. ¡Y qué diferente hubiera sido Antonio y Cleopatra si le hubiese gustado! Tal como fue escrita la obra, pensé, dejando, lo admito, que mi pensamiento se apartarse de La aventura de la vida, todo queda simplificado, absurdamente convencionalizado, si me atrevo a decir tal cosa. El único sentimiento que Octavia le inspira a Cleopatra son celos. ¿Es más alta que yo? ¿Cómo se peina? La obra quizá no requería más. Pero qué interesante hubiera sido si la relación entra las dos mujeres hubiera sido más complicada. Todas las relaciones entre mujeres, pensé recorriendo rápidamente la esplendida galería de figuras femeninas, son demasiado sencillas. Se han dejado tantas cosas de lado, tantas cosas sin intentar. Y traté de recordar entre todas mis lecturas algún caso en que dos mujeres hubieran sido presentadas como amigas”.

Y de hecho, hay algunas novelas, como Nubosidad variable de Carmen Martín Gaite que trata sobre el reencuentro de dos amigas que se separaron precisamente por un hombre. y quizás ocurre más de lo que debería suceder.

Aunque encontramos otras amistades que empiezan en la adolescencia como la de Amparo y Catalina que va evolucionando a lo largo del tiempo como ocurre en Daniela Astor y la caja negra de Marta Sanz o amistades que duran toda la vida como la que se narra en Alguien bajo los párpados de Cristina Sánchez-Andrade.

Otras amistades que encontrarmos en los libros es la relación entre dos mujeres de distintas

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generaciones que se conocen y entablan una amistad en la que encuentran el apoyo y la comprensión que necesitan. Así ocurre en Astrid y Veronika de Linda Olsson y En la tierra de los abetos puntiagudos de Sara Ornet Jewett.

Por último, me gustaría mencionar a Laura Freixas, que entre otros temas, ha indagado, en éste del que hablamos en este post en sus libros Cuentos de amigas y Entre amigas.

Al leer estos libros me han surgido  diversas preguntas:

¿Refleja bien la literatura nuestras relaciones con otras mujeres?

¿Refuerza estereotipos?

¿Cómo nos relacionamos las mujeres?

¿Cómo influye el capitalismo y el patriarcado?

Las mujeres en el espacio público y la filosofía lenta

alegriaA veces, empezamos proyectos ilusionadas pero no se desarrollan como nos gustaría: dejadez, falta de compromiso, machismo… pero también a esos proyectos les podemos dar la vuelta y sacarlos a la luz de otras maneras. Otra manera que también puede resultar enriquecedora y enseñarnos. Quizás esa otra forma también nos lleve a conocer otra gente y otros puntos de vista que no habíamos valorado en un principio y nos acercan a nuestras intenciones.

Así, con un varapalo, del que se sacan aprendizajes surge el fanzine literario sonoro El momento perfecto, porque en esta sociedad machista y capitalista parece que nunca es buen momento para hablar de feminismo e igualdad.

Será un audio breve con una reflexión muy personal sobre aspectos del feminismo que me inquietan y vistos y ampliados a través de los libros. Un fanzine sonoro sencillo, modesto pero hecho con mucha ilusión y mucho mimo.

Puedes escucharlo y descargarlo en el siguiente enlace:
https://www.ivoox.com/23529083

Y en breve, para que no se sienta solo, irá acompañado y complementará la información un fanzine (de los de toda la vida) con otros aspectos no tratados en el podcast.

LA CALLE ES NUESTRA

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Apegos feroces. Vivian Gornick

Según el diccionario de la RAE que el apego es la afición o inclinación hacia alguien o algo. Apego, en el ámbito psicológico, sería un vínculo emocional, duradero, intenso y cercano que se establece entre dos personas. Está muy relacionado con los primeros meses en la relación entre una madre y su hija pero también se establecen este tipo de vínculos en la edad adulta.

9788416677399Apegos feroces de Vivian Gornick ha sido elegido este año 2017 Libro del Año por el Gremio de Libreros de Madrid aunque no lo comentamos en este blog por este motivo sino, porque independientemente del premio, es un buen libro que explora las relaciones madre-hija, que remueve por dentro y cuya traducción al castellano llega 30 años después de ser publicado por primera vez.

La literatura, como dice Laura Freixas, no ha sido muy generosa a la hora de abordar este tipo de temas. De hecho, Freixas fue una de las primeras en tratarlos mediante libros como Madre e hijas donde se recopilan relatos de diferentes autoras que abordan lo que sucede entre las madres y sus hijas.

Por su parte, Vivian Gornick en estas memorias nos muestra la relación con su madre y con otras mujeres de su entorno. La autora pasea con su madre y recuerda y comparte momentos de su niñez y juventud,  con el fin de entender los malestares  y de sanar. Desde mi punto de vista, la historia sucede en dos entornos principales bien diferenciados: la casa y la calle. La casa como metáfora de la reclusión, la falta de libertad, el lugar designado para las mujeres, el conflicto y las discusiones y que tiene mucho que ver con la infancia y el apego que surge entre ella y su progenitora. La calle, un lugar abierto, más tolerante, que pretende ser el lugar donde las dos acercan posturas y hacen por entenderse la una y la otra.

Es un libro que nos muestra cómo lo que aprendemos, lo que nos inculcan influye en nuestras creencias y forma de entender la vida. A veces, intentamos no defraudar o cumplir con lo que se espera de nosotras y, entonces, dejamos de ser felices.

Necesitamos explorar y analizar nuestras relaciones para conocernos mejor y permitirnos ser nosotras mismas más allá de las expectativas de nuestros seres queridos.